Y el otro día soñé con el Felipe. Creo que en todo el tiempo que estuvo vivo y fue mi amigo nunca soñé con él. Quizás ahora me haga falta, claro nunca nos juntamos tanto, ni hablábamos todos los días pero yo sabía que él estaba ahí. Sé que no le hice sentir lo mismo.
… Se veía tan bonito, reluciente, contento. Como si la muerte de verdad le hubiera aliviado una carga, como si la muerte le hubiera limpiado el corazón. Me hizo sentir tan bien su visita que deseé estar ahí con él, deseé hacer lo mismo para poder acompañarlo, dijo que me vendría a buscar pero no llegó, no llegó porque realmente mi idea era ridícula.
Llevo días pensando en esa posibilidad y en realidad es algo que nunca haría. Es que todo sentir es tan intenso! Y nunca mido las consecuencias, un día terminaré muerta de un ataque al corazón o seca de tanto llorar. Aunque lo más probable que ocurra es que se me seque el corazón por usarlo tanto y con tanta gente que no se lo merece. Si la hueá no es chiste. Decir te quiero es muy significativo y hay tant@s amig@s que usan esas palabras como si fueran cualquier cosa, como si fuera lo mismo que pedir un pedazo de pan o pedir que cambies la música en una fiesta.
Después claaaaaaaaaro! Quieren que uno no se sienta bien con ellos, que no los busque… Una mierda toda su filosofía de vida… “ay que no quiero compromisos” y a los tres días están de novios con alguien más. HAHA.
Y el corazón me duele hace rato, ha tenido muchas visitas desagradables. Una amiga traicionera y bestia y un par de chicos en busca de sexo. Ya creo que todo va de la mano con el cuerpo, con la puta estética. ¡Ya odio tanto que no sé contra que más tirar! Ya ni siquiera puedo canalizar la rabia en acciones que provoquen cambios, sólo puedo llorar como si tuviera cinco años y me hubieran robado a mi mascota.
Es que igual me robaron algo…
Malditos todos.
Me robaron un amigo
Me robaste el corazón
Y lo que más me da rabia es que la puta vida siga funcionando como si nada hubiera pasado!





